Todo tapete, inicia siendo un niño sin amor.
Lo impresionante es que ahí está, siempre frente a él,
y no lo ve,
no puede tomarlo o no sabe cómo.
El amor requiere un canal para fluir.
Es como el beso,
aprendemos a besar, besando.
Leí hace tiempo que un ser humano necesita por lo menos, dos horas diarias de apapacho, de puras caricias.
Los niños necesitan una dosis mínima de 4 horas para estar sanos.
¿Cuántas caricias recibiste el día de ayer?
Hay muchos desnutridos de amor.
Ahí te va una lista de caricias:
"¡Te quiero mucho!","¡Qué lindo peinado!", "Te ves muy bien hoy". (verbales)
Un abrazo, una palmada en la espalda, un apretón de manos. (contacto físico)
Oír una bella canción, escuchar los sonidos de la naturaleza en un bosque o en la playa, participar en una agradable plática. (auditivos)
Disfrutar tu comida, comerte un helado como cuando eras niño, degustar un buen vino, beber tranquilamente una taza de café. (gustativas)
Respirar el aire limpio de la montaña, el suave aroma de un perfume,
los deliciosos olores que emanan de la cocina antes de comer,¡mmm! (olfativos)
Mirar la luna, comtemplar el atardecer, la puesta de sol, el movimiento caprichoso de las nubes, el rostro de mi hija cuando duerme...
Un domingo llegué con mi madre y me dijo: ¿Me regalas un abrazo? Yo me sorprendí porque ella siempre fue muy seca para las caricias.
Después de abrazarnos me explicó que en la televisión vio un reportaje sobre los beneficios a la salud que traen los abrazos.
Y ahora se sale un rato todos los días a dar y recibir abrazos de la gente que pasa frente a su casa camino a la escuela.
Yo siempre le pido que me abrace y me dé su bendición...
Ya pronto cumplirá 70 años y quiero aprovecharla lo más que se pueda...
¡Pídele un abrazo a tu mami!
Al principio cuesta trabajo, sobretodo si no estás acostumbrado,
ya luego te pones flojito y cooperando, volviéndote todo un facilito, ¡jaja!
Anoche, cuando acosté a mi hija y apagué la luz, me dijo: ¡Tengo miedo papi!
La abracé, acaricié su cabecita y le dije: ¡Aquí estoy! ¡Papi te cuida!
Al poco rato se durmió.
El miedo es lo contrario al amor... en realidad el miedo es ausencia de amor.
Es como la oscuridad: ausencia de luz. Y basta una minúscula vela en un cuarto oscuro para que todo se ilumine.
Ahora imagínate el efecto de una lámpara, o más aún, dejarte acariciar por una estrella como el sol.
Tu sol, tus estrellas de luz, la fuente primaria de tu amor se llaman: Papá y Mamá.
En el dar y recibir amor, todo comienza con ellos.

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